¿Quieres trabajar como esteticista y vivir de tu pasión?

Parece que ya lo tienes decidido y las cosas más claras, ¿verdad?

Tu idea es trabajar como esteticista y generar ingresos gracias a esta profesión, enhorabuena, vas por el camino correcto. Pero ahora toca esforzarse… ¿quién dijo que fuera fácil?

Seguramente que tengas diferentes emociones ahora mismo rondado por tu cabeza, lo sabemos porque nosotras también hemos pasado por ahí.

Estarás ilusionada, porque por fin has encontrado una profesión que te motiva, también tienes ganas de aprender y de superarte día a día pero a la vez tienes nervios y algún que otro miedo. Tranquila, es totalmente normal.

-¿Por dónde empiezo?

-¿Quién me puede ayudar?

-¿Dónde aprendo lo necesario para destacar?

-¿Cuánto cobro por mis servicios?

Genial, si te has hecho alguna de estas preguntas, vas por buen camino, ya estás demostrando que quieres ser la mejor en este sector, así que vamos a ello.

Vamos a empezar por unas pautas básicas, para que te vayas haciendo una idea de cómo funciona el mundo de la estética y de los cambios que poco a poco están ocurriendo en este sector (muy positivos).

Las cualidades que tiene que tener una Esteticista.

-Ser inquieta. Cada día las clientas son más exigentes y buscan servicios nuevos, es por eso que tienes que estar a la última siempre en este sector, no te acomodes e investiga, busca, infórmate y no dejes nunca de formarte.

-Ser cuidadosa: Esta profesión requiere de mucho tacto, tanto corporal como personal, las clientas acuden a tus manos, a tus servicios, porque quieren mejorar, confían en ti, es muy importante que tengas un trato especial con ellas y cuides todos los detalles. Tu centro es una vía de escape para sus problemas, estar en tus manos muchas veces se convierte en “unas pequeñas vacaciones”. Trátalas como se merecen.

-Adorar la profesión: Es muy importante que seas feliz con tu trabajo. Cuando adoras tu profesión esto se transmite a las clienta, generando confianza y empatía. Si no te gusta por ejemplo depilar y lo vas a hacer sin ganas  y mal, lo mejor es que no ofrezcas ese servicio o que contrates a alguna persona que se dedique a ello y le guste.

Cualquiera puede tener la ilusión de ser esteticista, pero tener un negocio estable que te permita vivir de ello, es diferente. A parte de la ilusión y las ganas tienes que tener una buena formación y diferenciarte del resto.

Qué estudiar para trabajar como esteticista.

Si realmente lo tienes claro y quieres centrarte en esta profesión, más vale que te lo tomes en serio.

En Beauty School imparten formaciones de todo tipo, desde técnico en pestañas esculpidas a cursos de depilación de cera, formaciones intensas y formaciones extensas, es decir de un día hasta un año.

Y es que el curso de Estética Integral y Bienestar es un curso que dura 540 horas y te ofrece la posibilidad de abordar con profundidad todas las ramas de la estética (manicura y pedicura, electroestética, maquillaje, facial, corporal, etc.).

“Un curso 100% recomendable, los primeros días te das cuenta de que realmente vale la pena, ya que inviertes dinero y tiempo hay que saber dónde hacerlo”

Pero si por el contrario, únicamente quieres centrarte en un sector, también ofrecen cursos más intensos y específicos, de un día o dos.

Cobra por tu trabajo lo que realmente vale.

Tan importante es no pasarte de precio como quedarte corta a la hora de cobrar en tus servicios.

Es por eso que lo primero que tienes que hacer tú como profesional es valorar tu trabajo. Si no lo valoras tú, nadie lo va a hacer por ti. 

Haz cálculos entre el tiempo invertido y los gastos que generas en tu centro y podrás hacer una estimación más o menos aproximada de cuál es el precio “justo”.

Ahora toca ponerse las pilas y formarse en lo que realmente te gusta, invierte tu tiempo pensando en futuro no muy lejano y disfruta de la Estética.

Juntas vamos a hacer que esta profesión sea valorada como se merece. ¡Vamos!

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