¿Cómo ordenar los productos de belleza? Toda una lección.

Tal vez no te has dado cuenta, pero nuestros productos de belleza cada vez son más y ocupan más espacio. Y a la hora de nuestras rutinas matinales o nocturnas, o de maquillarnos para salir a esa cena, o de recurrir a esa crema que tan bien nos resuelve un problemilla de la piel, resulta que en el maremágnum de envases, frascos y cajitas, no encontramos nada. ¿No será que, de una vez por todas, ha llegado la hora de ordenar nuestros cosméticos y utensilios de belleza? Piénsalo; seguro que sí.

Pero, claro, tampoco es que dispongamos de todo el espacio del mundo: los baños cada vez los diseñan más pequeños (y están atiborrados de otras muchas cosas) y en la habitación tampoco parece que podamos colonizar demasiados cajones o armarios. Así que lo que toca es ponerle un poco de imaginación al asunto y encontrar soluciones ingeniosas que nos permitan almacenar ordenadamente nuestros productos para tenerlos siempre a mano.

¿Y cómo lo hacemos? Bueno, aquí cada maestrillo tiene su librillo, que diría el refrán. Dependiendo de la cantidad de productos de los que dispongas, del espacio que puedas conquistar para ti, de si eres “manitas” o no, etc., te servirán o no algunas de las ideas que a continuación vamos a detallar.

Nuevos usos para objetos: se trata de utilizar objetos cotidianos como improvisados receptáculos de almacenaje. Por ejemplo, un frasco grande de cristal puede servirte para meter dentro todos tus esmaltes de uñas; o una bandeja para pasteles puede ser un expositor increíble para tu gama de perfumes; una cubitera de hielo de las grandes se puede convertir en un clasificador de tus sombras de ojos; y una caja de zapatos o un soporte de botellas de vino pueden albergar cualquier tipo de frasco y envase.

Integra tus cosméticos en la decoración: unas buenas molduras, o un marco integrado en la pared o un cofre profesional para cosméticos, pueden quedar muy bien en tu habitación. Sabes que la gama de diseños y colores de los productos de belleza son muy amplios y originales, así que tenerlos a la vista bien ordenaditos y dispuestos puede ser, aparte de útil, bonito. Imagínate tu colección de esmaltes y pintalabios en sus anaqueles. No quedaría mal.

¿Se te ocurre alguna idea más? Vamos a ver, ideas hay mil. Que si puedes utilizar una funda de gafas para lápices y brochas, o una caja transparente de las de ropa, o un organizador de cajones para cubiertos… En fin, deja que tu imaginación vuele y trata de darle un orden lógico a todo tu arsenal de productos de belleza.

La cuestión es que cuando necesites uno lo encuentres fácilmente.

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