Sujetador: ¿sí o no?

Desde que Kendall Jenner y otras celebrities encabezaran la tendencia del “free the nipple” (libera el pezón), se ha abierto un debate sobre si el sujetador es beneficioso o perjudicial para la salud y la estética de los senos. ¿Es conveniente usarlo? ¿Es más sano no llevarlo nunca? ¿O sólo se trata de una moda pasajera sin trascendencia?

Lo cierto es que las posturas de quienes defienden la clásica prenda que sostiene nuestros pechos y las de quienes optan por prescindir de ella son claramente irreconciliables. Por una parte, se ha dicho siempre que el sujetador evita la caída del pecho y la aparición temprana de estrías. Y sin embargo, quienes defienden lo contrario presentan estudios médicos que señalan que llevar sujetador produce un deterioro en los músculos de los senos que favorecen su descuelgue, señalando incluso que el no uso beneficia a la espalda, a la salud postural y hasta a la respiración.

¿Con qué nos quedamos? Cuestiones como el tamaño (dato muy importante en este tema), los hábitos cotidianos (si se está en pie mucho tiempo, si se camina con asiduidad, etc.), el tipo de trabajo, el peso o la edad, también son relevantes a la hora de analizar la idoneidad del uso del sujetador. Cada una de nosotras tenemos que valorar si el “free the nipple” es para nosotras o, mejor, lo dejamos estar.

Pero tenga quien tenga la razón, la verdad es que cada vez más mujeres optan, sobre todo porque se ve elegante y sexy, por no llevar sujetador, ofreciendo una imagen liberada, rebelde y muy muy a la moda. Si es tu caso, debes tener en cuenta algo primordial: el estado de tus senos.

¿Se mantienen firmes y turgentes? ¿Te han aparecido ya las primeras estrías? Los pechos son, en muchas ocasiones, los grandes olvidados de nuestra estética personal. No les hacemos caso, y sólo cuando aparece una nueva tendencia como ésta que estamos explicando y nos apetece liberarlos bajo una prenda de vestir, caemos en cuenta de que quizás no sería mala idea acudir a nuestra esteticista para que nos aconseje un tratamiento específico para ellos.

Indiba, por ejemplo, es una solución idónea para este problema: sus resultados son muy rápidos y muy eficaces. Con unas pocas sesiones es posible reafirmar los senos y solucionar los problemas de flacidez. El hecho de que actúe por bioestimulación, microcirculación e hiperactivación, posibilita una recuperación de la actividad muscular y del flujo sanguíneo que estimula el tono del tejido y levanta el pecho, recuperando su sostenibilidad natural.

Consejo: acude a un centro Indiba y hazte un tratamiento de senos. Y, por supuesto, en cuanto tus pechos vuelvan a lucir firmes, practica el “free the nipple”.

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